A ellos,
hoy les escribo.
A ellos,
que hoy no están.

A ellos,
que lucharon por la libertad.
Por la libertad de amar,
Amar sin que el odio se derrame,
se derrame resbalando por su carne abierta.
Abierta por el maltrato de una sociedad
que nos oprime y nos prohíbe,
que nos prohíbe pegar labio
con quien deseamos.
Y deseamos crear conciencia,
en las mentes nulas.
Nulas de empatía, llenas de odio.
El odio que desata un beso.
Un beso que en Orlando supo a muerte,
muerte de gays, muerte de personas.
Personas con historia, con lucha a sus espaldas
espaldas sangrantes, como nuestras almas.
Nuestras almas que por ellos gritan
gritan de rabia y de dolor.
Dolor de perder hermanos, amigos.
¡Amigo, amiga, amigue!
Respira hondo y grita
grita y vocifera,
vocifera y camina conmigo este 25 de junio.
El 25 de junio vamos a gritar tan fuerte
para que ellos nos oigan.
Mientras nosotros,
les llevaremos en la memoria.

A ellos,
van mis lágrimas.
A ellos,
nuestros gritos.
A ellos,
hoy les escribo.

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