Yo quiero, como tantos otros, un Día del Orgullo Heterosexual. Quiero una marcha multitudinaria de gente gris y anodina. Quiero ver familias estándar compuestas por papá, mamá, niño y medio y perro comprado en una tienda de mascotas.

Quiero ver, al frente de la marcha, un puñado de señores con sotana de los que violan niños mientras gritan contra la ideología de género, el feminismo y el matrimonio igualitario.

Me muero de ganas de ver grupos de heterosexuales portando sus banderas, orgullosos y orgullosas de su sexualidad propia y correcta y de su respeto hacia el orden natural de las cosas.

Quiero entrar, de incógnito, en un bar cuya barra esté llena de hombres heterosexuales con su cubatita en la mano mientras menean los hombros de forma levemente rítmica. Necesito escuchar como les dirigen improperios, que no piropos, a chicas que sólo pretendían bailar en paz.

Me gustaría ver a un grupito de abuelas enfundadas en pieles, con sus rosarios colgando del cuello, decir “oish, oish, a dónde vamos a llegar. ¿Es que nadie piensa en los niños?”

Después de todo, sería de justicia dedicar un día a tooodas esas familias que se ven atacadas de forma violenta y deleznable sólo por adherirse al canon heteronormativo, sólo por desafiar al todopoderoso lobby gay.

A lo mejor, cuando celebremos el Día del Orgullo Heterosexual, dejará de haber escoria que ataque a parejas gay sólo por ir de la mano. Puede ser que dejemos de escuchar ese “tú eres lesbiana porque no has probado una buena polla“. Es posible, incluso, que dejen de morir mujeres trans a manos de imbéciles con más músculos que neuronas.

Quizás, sólo quizás, dejará de haber fanáticos que se crean con derecho a entrar en una discoteca de ambiente a segar vidas humanas sólo por haber visto a dos chicos dándose un morreo.

Quizás.

Aclaración de última hora. Al parecer algún lector que otro no ha entendido el chiste, así que lo aclaro a riesgo de perder la gracia. Este texto no va dirigido al colectivo heterosexual, sino al subconjunto del mismo que pide su propio día del orgullo. Todos tenemos amigos y familia hetero, y con suerte ninguno de éstos es tan gilipollas como los que aquí menciono. Y si alguno lo es, ¿por qué coño es amigo tuyo? Por último, si eres heterosexual y te ves identificado con lo que he escrito… háztelo mirar, por favor.

Ah, y ya podéis leer una versión en inglés.

5 Comentarios

  1. Desde siempre considero que todos somos iguales, no me importa la orientación sexual de las personas, o las creencias religiosas (soy atea), o las políticas, para mí son personas como yo con sus ideales y sus creencias. Pero he de decir que en su día tuve que aguantar de una amiga (a la que apoyé en todo momento cuando pasó por esas malas experiencias que gilipollas varios se creían con derecho a provocar) la “típica frase” dada la vuelta:
    que yo no era lesbiana porque no lo había probado. O el querer salir únicamente en locales de ambiente (no me importa y he salido en ocasiones con amigos, pero siempre?? Por qué?? )
    Me preguntaba y me sigo preguntando años después porque mi amiga (que tanto me lloraba la discriminación que sufría) no aceptaba que yo la aceptaba como era y que sólo quería que ella me aceptara a mi… En alguna ocasión le dije que se quejaba de ser discriminada pero conmigo ella misma o se discriminaba o me discriminaba a mi por no ser como ella, pero nunca tuve explicación.

    • Ana, no te ofendas por lo que te voy a comentar, pero las únicas veces en las que he escuchado a una chica lesbiana o a un chico gay utilizar esa frase… es porque querían meterse en la ropa interior del otro. No es excusa para discriminar, pero esa chica andaba pillada por ti y bastante.

      • Jajaja no me ofendo, en cierto modo me alegra saber que podía existir “un motivo” pues me daba la sensación que la lucha, por algo por otro lado que desde mi punto de vista no debería necesitarla, no valía para nada si personas afectadas acutaban del mismo modo con los que se supone que somos “el otro bando”. En fin, mierda de educación que nos enseña que el ideal es el “hombre blanco, hetero, con mujer e hijos y un trabajo estable” (y si eres español, cristiano y de derechas)
        Viva la diversidad y el respeto!

  2. No soy gay y me ofende eso de que los españoles piensen que solo a los “pluma” les gusta bailar, los invito a Colombia, Venezuela o Brazil donde quien se queda solo tomando o en la banca es un “nerd” y “asocial”. Tampoco me considero gris, entiendo que te refieras a un subgrupo dentro del hetero, pero igual no porque seas hetero y homofobico (que no lo soy) debes ser gris, hay gente “cerrada” de mente muy creativa y colorida, solo que troglodita en su pensar.

    Sin embargo no lo tomes como un ataque, en realidad entre a la página buscando otro articulo y me llamo la atención algunos títulos y artículos de temática LGTBQI, que no son la gran cosa, pero entretiene y se me hace algo curioso como sus puntos de vista son tan distintos a los míos, me los leí con gusto. Sigan así, defiendan lo que os parezca pero dentro de un margen de tolerancia. Éxitos!

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