Este texto es para todas las que siguen queriendo a sus maltratadores, para las que estamos enganchadas a ellos, para las que los necesitamos, para las que los buscamos.

Es para todas las que dependemos de ellos, aunque nos utilicen, aunque se aprovechen de nosotras primero, y aunque nos ignoren después.

¿Sabéis? Hoy he hablado con mi psicóloga, y desde aquí le doy las gracias porque este texto y la motivación que he conseguido para escribirlo no habrían sido posibles sin ella, es la mejor que me ha atendido hasta el momento, la única que de verdad me está ayudando a vivir un poco mejor.

Lo que quiero compartiros son unos consejos y reflexiones que me ha dado al hablarle de mis relaciones tóxicas y de dependencia emocional, al hablarle de cómo seguía queriendo a la persona que me había hecho tanto daño.

Así que aquí va una pequeña ayuda para superar una relación de dependencia, para dejar de querer a esa persona que no os valora, para dejar de aguantar maltrato, ya sea físico o psicológico.

Primero os pido que hagáis un círculo y lo dividáis en dos porcentajes: uno de ellos debe representar el tiempo que os sentíais/sentís valoradas estando con esa persona, y el otro debe corresponder al tiempo en que no os sentíais/sentís valoradas a su lado.

¿Es mayor el tiempo en que no os sentís valoradas? Duele verlo, lo sé.

No os merecéis eso, no merecéis someteros a alguien, no merecéis regalar vuestro valioso tiempo a alguien que no lo aprecia, y no podéis verlo, no podemos verlo.

No podemos verlo porque ni siquiera nosotras nos valoramos lo suficiente, ni siquiera nosotras nos cuidamos, y se aprovechan de nuestra baja autoestima.

Reflexionadlo. Reflexionad sobre por qué lo “necesitáis” a vuestro lado, por qué soportáis ese trato, por qué incluso lo queréis de vuelta, lo buscáis, cuando no está.

¿Por qué ese miedo a estar “solas”? ¿Por qué “necesitamos” depender de alguien?

¿Por qué no nos ponemos en primer lugar a nosotras mismas, por qué dejamos el primer puesto en nuestra lista de prioridades a alguien que nos trata mal?

Sé que cuesta muchísimo, creedme, pero por favor, NO lo busquéis, NO luchéis por que vuelva, NO va a cambiar, NO va a trataros mejor.

Cuando sintáis que lo necesitáis, mirad vuestro círculo con los dos porcentajes y sed conscientes de que eso NO va a cambiar, no vais a sentiros mejor y más valoradas a su lado, lo siento.

Sé que pensáis que puede cambiar por vosotras, pero tampoco tenéis el poder de cambiar a una persona, lo siento, no gastéis vuestra maravillosa vida en eso.

Sé que dependéis, pero luchad por NO establecer contacto en absoluto, NO os relacionéis con esa persona.

Acudid a vuestras compañeras, hermanas, familia, NO estáis solas. Mi Twitter es @AriannaTururu y tengo los mensajes directos abiertos para atenderos, y mi correo electrónico es arianna.a.g.999@gmail.com, si lo necesitáis, habladme a mí, pedid ayuda, pero no volváis a esa situación, valéis demasiado.

Os contaré mi caso: yo a él lo vi el otro día, después de casi medio año, y ayer tuve el peor día en muchísimo tiempo. No tenía fuerzas para salir de la cama o comer decentemente, solo podía llorar, sentirme sola.

Lo echaba de menos, daba igual el daño que me había hecho, todo lo que me había utilizado, lo quería otra vez, no importaba. Y escribí, lloré, sangré una carta para él que me dejó agotada emocionalmente, para ver si se arrepentía, si cambiaba, si volvía.

Y no la voy a enviar.

Mi psicóloga me ha hecho analizar por qué quería enviarla, por qué necesitaba que la leyera, qué pretendía realmente con esa carta. Por eso, aunque me duela, me la quedaré.

Quedaos vuestro tiempo, por favor, NO lo busquéis.

Hay salida y merece la pena, aprendamos poco a poco a valorarnos y a elegir a las personas con las que nos sentimos queridas y atendidas, mantengamos relaciones sanas en las que reinen el cariño, la comprensión y el respeto. Nos lo merecemos.

Muchísimo ánimo, espero haberos ayudado, espero que os hayáis sentido comprendidas si, desgraciadamente, estáis pasando por esta situación. Os quiero, merecéis amor, merecéis cariño, merecéis cuidaros a vosotras mismas, quereros y no depender de nadie.

Lucho con vosotras, somos fuertes, no lo olvidéis.

Foto: Eres mía, de Verónica R.

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