Los nuevos jubilados de la obra

¿Os acordáis de los ancianetes que miraban las obras con fruición, vigilando que los obreros no se escaquearan? Ahora vienen sus relevos, y son infinitamente peores.

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En el imaginario colectivo español hay una imagen que me encanta, no sólo por lo típica y entrañable, sino porque me recuerda a mi padre. Hablo de los jubilados de la obra. Eran personas mayores, ya retiradas de todo trabajo físico, que dedicaban su tiempo libre a apostarse en las verjas metálicas que rodeaban cualquier obra pública y aconsejar a los pobres obreros.

La mezcla no se hace así. Eso no es poner ladrillos ni es ná. Como entre ahí te enteras cómo se hace una pared, coño.

Sin embargo, nadie se quejaba. Eran un poquito pesados, pero eran mayores y a los mayores se les respeta. Además, tenían poco más que hacer tras su jubilación, y en casa se aburrían como una solitaria.

Esta imagen es tan poderosa y está tan arraigada en nuestra cabeza que podemos ver ejemplos incluso en cualquier tebeo de Mortadelo y Filemón. Siempre que haya una obra presente habrá algún abuelo Cebolleta de larga barba blanca criticando al sufrido albañil.

Ahora imaginaos una nueva generación de jubilados de la obra. Un gran número de niños entre veinte y cuarenta años con acceso a internet, sin posibilidad de acceder al mercado laboral y un vacío vital causado por su falta de expectativas, ingresos y futuro.

¿Entendéis ahora por qué hay tanto gilipollas criticando a Las Cazafantasmas sin ningún tipo de fundamento? ¿Por qué ya hay críticas negativas de Wonder Woman antes siquiera de que salga al cine? ¿Por qué aparece tanto idiota en cuanto una mujer sale como protagonista en una película? ¿Por qué tanto machirulo intenta sacar dinero de Youtube a base de machistadas e insultos homófobos?

Es porque hay un puñado de personas ociosas con demasiado tiempo libre, señalándole a la gente que sí trabaja que en sus tiempos las cosas se hacían mejor.

Por el bien del país, por el bien de la sociedad, por el bien de nuestras mentes, por favor… dadles trabajo. Sólo así conseguiremos salvar el tejido de esta sociedad plural y demócrata que tanto nos ha costado construir.

Y si os sobra algún trabajo para mí —redacción, traducción, diseño gráfico, diseño web, fotografía—, aquí espero vuestras ofertas.

Foto sacada de El Sitio de Ruife, de su enorme entrada El Miraobras. Esta foto me hace sonreír por el señor del pelo blanco con el pantalón negro y la camisa verde. ¿Por qué todos los abuelos visten con ese mismo uniforme? ¿Qué conspiración hay?

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